viernes, 2 de noviembre de 2012

Noviembre



Se que nunca sabras a ciencia cierta lo que significas para mí,
escriba lo que escriba ahora...



viernes, 24 de agosto de 2012

Cuantas más letras, más fácil es que alguna no sea cierta...



Hace ya mucho tiempo de aquél día, y aunque mi habitación aún se encuentra vacía, vuelvo a tener constancia del eco interior. Los latidos reverberan en una cavidad en la que se confunde con el relevo del verano, con el arranque del otoño. Los sonidos se mezclan, se sujetan a las paredes e intentan tener constancia del eco interior.

Y como siempre, cuando el silencio aparece, viene impregnado de tu nombre…

Paseo por las esquinas oscuras, con la tenue iluminación del abismo columpiándose en un ayer que nunca llegó a ser, que jamás supo traer la luz oportuna, la necesaria.

Hace mucho ya de aquél día, de la última vez que me entretuve contando tus lunares, tanto tiempo ya de cometer errores antiguos, de la última vez que besé a la única mujer que quise.

A veces pienso que soy demasiado listo para equivocarme. Para soportar el recuerdo de tu mirada con esa paciencia densa, infinita, que acelera los calendarios y me recuerde que tú y yo nunca tuvimos un tiempo determinado.

Pero a veces, hay ocasiones que tu recuerdo emerge para recordarme todos los porqués.

Porque los silencios, porque las noches, por que ciertas caricias que nunca llegaron a nacer, porque el hielo, los anclajes y las ganas, porque hay nunca, porque muerdo los labios cuanto te pienso y porque los cierro, pero sobre todo, porque duele.

Porque nunca me oirán decir adiós. Porque siempre estaré solo. A veces tus ojos inmensos vuelven para recordarme que cumplo mi promesa.

Que nunca dejaré que muera en mí, el deseo de amar tus ojos dulces.



Yo solo puedo decirte que lo intento…

sábado, 11 de febrero de 2012

Por si no te vuelvo a ver...



Te enviaré una carta contándote las cosas de mí que nadie sabe, cosas como que alzo mis manos para delimitar el espacio vacío  de tu cuerpo entre mi sueños, para que nunca llegue el momento de cerrar el círculo.
Sonrío por que al fin puedo asumir que en cada viaje que emprendo, es mi forma de entender el mundo, sabiendo que existe la posibilidad de que al girar la esquina, algo sorprendente pueda sucedernos. 


Por si no te vuelvo a ver:
No existe dia que no piense en tí... 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Thought of You...



Tu voz dentro, como un eco lejano que me fragmenta y me devuelve al punto exacto desde el cual puedo  mirar a tus ojos inmensos...
Por que habitar el mundo, se parece a nombrarte...



lunes, 3 de octubre de 2011

Al borde de tus labios...


Mientras te escribo, pienso en tu cuerpo desnudo, en cada parte de tu piel que está anclada a una imagen y es tal vez por eso que tu movimiento es lento, como quien sabe buscar de noche una estrella.
Te miro y me retumban en los brazos las ganas de cogerte de la mano y huir. Lejos. Salir de esta ciudad, cerrar los ojos desde dentro y confundir querer con poder. Por eso es que cuando te miraba, se me astillaban las ganas de apostar todo en un tercio al marrón de tus ojos, justo al borde de tu pupila. Acampar ahí y dedicarme a conseguir que veas todo de un color mucho más vivo.
Ese sabado, me enloquecían las ganas de besarte despacio, entretenerme en cada renglón de tu boca, morderte las ganas y poder jurarte que la guerra no estallaría ahí afuera.
Pero quizás estalle. Quizás eso que escucho mas allá de estas líneas son disparos al aire que aún no me han herido irremisiblemente, pero hoy quiero jugar a que aún no existen pizarras en las que dibujar futuros inciertos y darles forma moldeando minutos ausentes. Como si el mundo fuera de plastilina y pudiéramos construir un sueño a medida, un globo terráqueo a una escala perfecta, o quizás solo un plano en el que a ti a y mí no nos separen las estaciones.
Hoy te recuerdo y te miro, se me rompen en las yemas de los dedos las ganas de deletrearte la piel hasta que consigamos las palabras mágicas que te hagan creer que es posible.
Por que mientras el tiempo se oxida en mi boca, tu vuelves a irte a una realidad en la que no soy capaz de arañarte el alma. Como dibujar a mano alzada tus labios un segundo antes de que mis barreras se fundieran de tu ausencia. Aunque aún te espero, aunque te he escrito señales de humo y he querido señalarte el camino con mis huellas dactilares en el cielo de tu boca.
Tal vez es por eso, ahora que me marcho  te digo que desde siempre, Mi mundo ha estado impregnado  de ti… 

domingo, 21 de agosto de 2011

Las cenizas que dejaste...

De todos los lugares donde habíamos dormido, el hostal era el que más recordaba. Tal vez por que en medio de todas las personas hablando distintos idiomas, había aprendido a extrañar el humo de tus cigarrillos y el eterno frio que sujetaba tu espalda.

Tal vez esa era la única razón por la que seguía visitando aquel lugar, no era capaz de acostumbrarme a dormir con la ausencia de tu risa derramándose sobre las sabanas.

Los meses transcurrieron sin ti, y cuando llegó la lluvia, no tenia alas para seguir volando. La oscuridad había comenzado a cubrir con sus sombras fugaces el recuerdo de tu cuerpo desnudo entre mis manos. Se dice que las cosas importantes siempre regresan para vernos sonreír de nuevo, pero las noches sin ti solo regresaron para habitar el silencio de todas aquellas cenizas que dejaste.

Por eso estoy cosido a tu sombra, y cada vez que te elevas me llevas contigo. Pronunciarte siempre fue una forma de redescubrir el mundo desde este lado, en el que no existe la gravedad y la luz entra por las rendijas.

Esos instantes fueron tan efímeros, pero dejaron un hueco tan grande, que resulta casi imposible plasmarlos, tratar de atraparlos, de compartirlos con alguien que no entienda nuestro idioma. Ese sistema compatible indeterminado que compusimos cada vez que estábamos cerca, cada vez que nos besábamos y llovía afuera.

Cuando cruzamos el lumbral, me apretaba contra ti, como si desde siempre hubiera sabido que echarías a volar de un momento a otro.

En este instante, no hay mejor lugar para esconderse, que el hostal en el que siempre habitaste.

P.D. Te extraño tanto…

martes, 9 de febrero de 2010

En la ciudad de las almas solitarias...

Comienza con un nudo en la garganta, y el adormecimiento de los dedos en la mano derecha. El ritmo cardiaco se acelera, y poco a poco la respiración comienza a aumentar su frecuencia. El frio es percibido en la espalda, y en el momento que soy consciente de lo que esta sucediendo, el brote de la emoción es inevitable.
Siempre es la misma sensación, esa eterna lucha inquebrantable por salir de la asfixia de todos los errores del pasado, asfixia que va menguando la poca esperanza que aun me queda.
A veces no se si seré capaz de soportar este abismo de nostalgia, y es que vivir en la ciudad de las almas solitarias comienza a dejar cicatrices en mi vida que tardaran mucho en sanar.
Miro a mi alrededor y solo soy capaz de reconocer la soledad en cada uno de los rostros que la habitan. El aire esta impregnado de su presencia, y es que estando en medio de la nada, con el paso de los días descubres que desde el inicio es una batalla que tienes perdida.
Los daños parecen ser irreparables, esta no es la vida que quiero mantener...
Espero que aun no sea demasiado tarde.

Ubicación:México

lunes, 16 de noviembre de 2009

10 de noviembre...

Con el paso de los años, aprendí a esconderte entre mis sueños. Descubrí también que entre más intentaba alejarme de la oscuridad de tus ojos, el olor de tu cabello traía a la memoria los recuerdos de todo aquello que habìa deseado e imaginado junto a tí... y que nunca sucedió.
Ahora con el otoño, noviembre me lleva a buscarte entre imagenes borrosas, y anhelos perdidos de un sueño que jamàs se realizó. Nunca seré capaz de entender en mí, ese deseo de amarte en silencio, y el miedo de mirarte directamente a los ojos...
Han transcurrido siete años desde la primera vez que te ví, y desde entonces siempre has estado en mi cabeza.De tu recuerdo me quedan todas las cartas inconclusas y la belleza de un rostro trazado a través de mis manos y que sigue atormentandome por las noches.
Sin embargo, aunque exista la posibilidad de que jamás vuelva a mirar la oscuridad de tus ojos, todos los días doy gracias por haberte conocido...
Feliz cumpleaños Ojos,
Donde quiera que te encuentres...

lunes, 19 de octubre de 2009

En cualquier lugar de Monterrey donde te encuentres...

A pesar de tenerte a mi lado, esa noche no pude dormir... al amanecer, todo volverìa a la normalidad. La historia que habiamos escrito entre las sabanas los ùltimos dos meses de nuestras vidas, comenzaba a ser olvidada por completo. Poniamos fin a un ciclo de viajes y pasiones desbordadas alrededor del estado de Jalisco, y antes de salir el sol, Te irìas a Monterrey olvidandolo todo y continuando con tu vida.
En algunos momentos de nuestras vidas, hay instantes en que el tiempo pareciera detenerse... instantes en los cuales cualquier cosa puede suceder sin alterar el camino que hasta ahora hemos seguido. Y aunque el tiempo no perdona a nadie, a tus 29 años te habias dado cuenta de eso desde el momento en que nos conocimos. Tal vez esa era la ùnica razòn de todo lo que habia sucedido, o simplemente habiamos coincidido en el momento exacto, pero desde entonces ninguno de los dos mencionaria la historia habia comenzado una calurosa noche de Agosto.
Rubía, alta, con un brillo indescriptible en la sonrisa y un caràcter sumamente dominante como buena regia, posees una belleza que atrae la mirada de cualquier hombre. A pesar de tu edad, no aparentas mayor aspecto que el de una mujer obstinada de 24 años que nunca aceptaba un no como respuesta.
Ahora, un mes despúes de que te marchaste, empiezo a recordarte entre las sàbanas. No conozco de tì mas que tu nombre, y solo sè que eres de Monterrey.
Se que es muy probable que nunca vuelva a verte... ( a menos que no te cases, o que te divorcies, o enviudes pero tampoco es algo que te deseo ) pero es agradable recordarte entre las noches, por que hay instantes que quedan grabados en la memoria, y besos que quedan marcados en la piel...
P.D: Gracias por el libro...

domingo, 26 de julio de 2009

El sol perpetuo de tus ojos…

En ocasiones sueño con encontrarte una tarde lluviosa, y en cuyo fulgor se baña la indiferencia de la soledad. En esa tarde, el sol perpetuo habita en tus ojos…

He conocido tantos labios, pero en todos ellos he visto un extraño brillo de indiferencia. He recorrido tantos cuerpos,  intentando encontrarte entre pasiones desbordadas y emociones rotas. Como si el murmullo de la lluvia hubiera cambiado el sonido, para luego convertirse en un rastro de una hierba tan oscura, como las palabras que morían en mi boca.  Había tardes en las que pensaba que es una suerte muy grande poder contemplar a través de las ventanas, como el crepúsculo va pintando tu recuerdo.

Pero en ese entonces, la noche me significaba una dorada estación de melancolía, de la que no podía escapar. No recordaba tus ojos, pero si lo que vieron junto a mi.

Ha pasado tanto tiempo de eso, pero a veces pienso que todo fue algo que imaginé durante toda una vida.