domingo, 2 de octubre de 2016

Cuando más me encontraba perdido...

A veces resulta más fácil fingir que todo va bien antes de enfrentarse a la dura verdad, por eso repetimos nuestros movimientos una y otra vez, los rituales de la vida diaria.
Esperamos que el cómodo ritmo de lo conocido detenga lo inevitable un poco más. Hacemos lo necesario para que todo vuelva a la normalidad, cualquier cosa para ganar tiempo, fingir, disimular, puede que sea lo único en lo que nunca maduramos.
Por eso cuando nuestro mundo es sacudido  por un acontecimiento inesperado, vemos la fragilidad de nuestra realidad y empezamos a protegerla con toda la voluntad y  toda la fuerza que somos capaces de reunir.  Vivir así es tan fácil que protegemos nuestros hábitos con tanto empeño, que en  raras ocasiones dejamos entrar a otras personas a nuestras vidas,  y  significa tanto cuando lo hacemos.
 También es verdad que siempre fingí que todo iba bien en mi vida, por eso cuando te conocí la forma en que percibía el mundo se deshizo por completo, que como cristales en un mundo de hielo… hasta su forma de hacerse añicos fue  hermosa.
No recuerdo el momento exacto en que sucedió. También es difícil decir que ocurrió exactamente.
Pero nada me tenía preparado para esta locura que me hace necesitarte como a nadie.  
Transformaste mi vida de una forma que nunca hubiera imaginado. Porque  cuando las cosas van bien en el universo el tiempo es así de extraño, a cambio de todo lo que nos arrebata nos concede algo:
A veces solo es un  deseo, a veces es un mejor entendimiento de nosotros mismos, y a veces…
 Sólo un  intenso sentimiento  de compartir cada momento de tu  vida con una compañera de viaje a la que amar por encima de todo.

Sé que estar conmigo  no es sencillo,  pero también sé que intento con todas mis fuerzas que permanezcas a mi lado toda la vida…

jueves, 30 de julio de 2015

domingo, 18 de agosto de 2013



En mi defensa solo puedo agregar que,
aunque te he escrito de todo,
jamás te he obligado a leerlo.


Tú eres la que siempre regresa...

domingo, 2 de junio de 2013

Sonora



Sin darse cuenta, se perdió en ese afán perpetuo por hacerla sonreír y acabo congelando el incendio de tanto miedo que tenia a perderla. Siempre la quiso en silencio, y es así como la ha querido siempre, incluso cuando estaban juntos.
Mientras Leymon  la observaba desde la arena, solo el atardecer era testigo de la escena. El viento es frío. Él se llena los bolsillos de recuerdos.
No existen despedidas...
Solo el silencio de él sobre la arena, mientras la mira  ( gritando: pídeme que me quede) y las lagrimas por dentro de ella ( gritando: quédate) .
Esa noche llegaron a rozarse la piel tan de cerca que se disolvieron el uno, entre las piernas del otro y se atragantaron de beberse los besos tan deprisa.
Él que había olvidado el tacto de sus de sus lunares le contó las vertebras con un cuento. Desde entonces, aún hunde las manos en cenizas y se muerde los labios mientras sobrevive al invierno de su ausencia.


Hay noches en las que puedo oirle llamarla a gritos en sueños.

Solo esperando que algún día llegue a tiempo, 
Solo esperando que vuelvas a mi recuerdo... 



Hoy me acordé de ti Jazmin,
Apesar del miedo que me daba escalar tus ojos, mirarlos de cerca, beberlos sin aditivos, sin saber de que lado de la realidad sucedían las cosas.

El tiempo se detiene para recordar ese frío enero frente al mar de Sonora en que tomé esta fotografía...



jueves, 30 de mayo de 2013

"Hecho estoy de tu recuerdo,
y el pasado nada cuerdo,
es un sueño en que me pierdo"



Porqué sin verte, y sin hablarte,
Te pienso y te extraño tanto...


martes, 16 de abril de 2013

Ojalá pudiera borrarte...

Con el paso de los años, nos fuimos ignorando hasta convertirnos en desconocidos con recuerdos en común.

Yo solo recuerdo una ausencia, que no me pertenece...





viernes, 2 de noviembre de 2012

Noviembre



Se que nunca sabras a ciencia cierta lo que significas para mí,
escriba lo que escriba ahora...



viernes, 24 de agosto de 2012

Cuantas más letras, más fácil es que alguna no sea cierta...



Hace ya mucho tiempo de aquél día, y aunque mi habitación aún se encuentra vacía, vuelvo a tener constancia del eco interior. Los latidos reverberan en una cavidad en la que se confunde con el relevo del verano, con el arranque del otoño. Los sonidos se mezclan, se sujetan a las paredes e intentan tener constancia del eco interior.

Y como siempre, cuando el silencio aparece, viene impregnado de tu nombre…

Paseo por las esquinas oscuras, con la tenue iluminación del abismo columpiándose en un ayer que nunca llegó a ser, que jamás supo traer la luz oportuna, la necesaria.

Hace mucho ya de aquél día, de la última vez que me entretuve contando tus lunares, tanto tiempo ya de cometer errores antiguos, de la última vez que besé a la única mujer que quise.

A veces pienso que soy demasiado listo para equivocarme. Para soportar el recuerdo de tu mirada con esa paciencia densa, infinita, que acelera los calendarios y me recuerde que tú y yo nunca tuvimos un tiempo determinado.

Pero a veces, hay ocasiones que tu recuerdo emerge para recordarme todos los porqués.

Porque los silencios, porque las noches, por que ciertas caricias que nunca llegaron a nacer, porque el hielo, los anclajes y las ganas, porque hay nunca, porque muerdo los labios cuanto te pienso y porque los cierro, pero sobre todo, porque duele.

Porque nunca me oirán decir adiós. Porque siempre estaré solo. A veces tus ojos inmensos vuelven para recordarme que cumplo mi promesa.

Que nunca dejaré que muera en mí, el deseo de amar tus ojos dulces.



Yo solo puedo decirte que lo intento…

sábado, 11 de febrero de 2012

Por si no te vuelvo a ver...



Te enviaré una carta contándote las cosas de mí que nadie sabe, cosas como que alzo mis manos para delimitar el espacio vacío  de tu cuerpo entre mi sueños, para que nunca llegue el momento de cerrar el círculo.
Sonrío por que al fin puedo asumir que en cada viaje que emprendo, es mi forma de entender el mundo, sabiendo que existe la posibilidad de que al girar la esquina, algo sorprendente pueda sucedernos. 


Por si no te vuelvo a ver:
No existe dia que no piense en tí... 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Thought of You...



Tu voz dentro, como un eco lejano que me fragmenta y me devuelve al punto exacto desde el cual puedo  mirar a tus ojos inmensos...
Por que habitar el mundo, se parece a nombrarte...